Desinfectantes contaminados con Serratia marscensens

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El Ministerio de Salud de Chile dio a conocer el listado de los desinfectantes Difem Pharma contaminados con peligrosa bacteria.

El subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows, y la Directora (s) del Instituto de Salud Pública, Pamela Milla, entregaron el listado de los desinfectantes del Laboratorio Difem Pharma que se retiraron de los hospitales luego de que se detectaran algunos  productos contaminados por el germen "Serratia marscensens".

Las autoridades sanitarias ordenaron la suspensión de faenas y distribución de los mencionados elementos farmacéuticos. Hasta ahora se ha recibido la notificación de seis casos de personas afectadas en la Clínica Las Condes y uno en el Hospital FACh.

El uso de los siguientes productos puede significar un grave riesgo para la salud de la población:

Alcohol alcanforado solución tópica 10%
Alcohol gel tópico 70%;
Antisep 3m, solución tópica al 2%;
Dichlorexan jabón líquido 2%;
Dichlorexan jabón líquido 4%;
Dichlorexan solución tópica 2 %;
Dichlorexan solución tópica 2%;
Diperox solución tópica 10 volúmenes;
Diperox solución tópica 20 volúmenes;
Diperox solución tópica 30 volúmenes;
Povisept solución espumante tópica 10%;
Povisept solución tópica 10%;
Triclosán jabón líquido 0,5%;
Vaselina líquida oral.

El laboratorio fabricante afirmó  que el producto afectado corresponde exclusivamente al antiséptico de la línea Dichlorexan, el cual comenzó a ser retirado de manera voluntaria desde todos los recintos hospitalarios a partir del 14 de noviembre de 2014, en coordinación con el Instituto de Salud Pública de Chile (ISP),

La autoridad sanitaria informó que algunos de estos productos se venden en farmacias y supermercados, entre los cuales  destacan el Diclorexan en jabón o solución tópica, Diperox, Germisan, Hidrosep, los limpiadores antibacteriales Santa Isabel y Jumbo, Macsan, Maverick y Povisep.

 Fuente:Emol.com

Importancia de HARPC para las empresas exportadoras

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El concepto de Análisis de Peligros y Controles Preventivos Basados en Riesgo (HARPC), es una nueva exigencia de la Ley de Modernización de Inocuidad de Alimentos  (FSMA) de la FDA de Estados Unidos. 

Salvo algunas excepciones, se aplica prácticamente a todos los fabricantes de alimentos, incluyendo envasadores y plantas de almacenamiento, para identificar y minimizar riesgos, verificar controles y aplicar  acciones correctivas frente a desviaciones que puedan afectar la inocuidad del producto.  

La Sección  103 de la FSMA describe HARPC de la siguiente manera:

"El propietario, operador o agente a cargo de una institución adoptará, de conformidad con esta sección, evaluar los riesgos que puedan afectar a los alimentos fabricados, elaborados, envasados, o en poder de esas instalaciones, identificar e implementar medios de prevención para minimizar significativamente o prevenir la ocurrencia de dichos riesgos y proporcionar garantías de que esos alimentos no están adulterados bajo la sección 402 o mal etiquetados bajo la sección 403, monitorear el desempeño de los controles, y mantener registros de esta vigilancia como una cuestión de práctica habitual”.

¿Qué debe incluir el plan HARPC?

El plan HARPC requiere que cada establecimiento de alimentos tenga documentado los siguientes aspectos:

1. Análisis de peligros de acuerdo al tipo de alimento y proceso.
2. Controles preventivos que aseguren que los peligros pueden ser minimizados o prevenidos.
3. Monitoreo que asegure que los controles preventivos se llevan a cabo y son registrados.
4. Acciones correctivas que se deben realizar ante desviaciones..
5. Verificación que permita asegurar que los controles se realizan de forma consistente.
6. Sistema de registro, que incluya el análisis de peligros, controles preventivos, monitoreo,  acciones correctivas, verificación y validación.

¿HACCP o  HARPC?

El sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control) es predecesor regulatorio de la FDA y es un sistema de control de riesgos muy similar, pero que en EEUU  sólo se aplica en la industria de jugos y pescados. En cambio  HARPC es una exigencia legal de la FSMA que  se aplica a cualquier empresa en los Estados Unidos o en el extranjero, que está produciendo alimentos para su distribución y comercialización

Importancia para exportadores de contar con plan HARPC

Para todas las cadenas de suministro de alimentos, nacionales o importados, HARPC representa un nuevo requisito legal y un nuevo enfoque de los riesgos, cuyo reglamento la FDA mantiene actualmente en revisión.

Fuente:www.harpc.com
Fuente: www.fda.gov







Endulzantes artificiales inducen intolerancia a la glucosa

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Estudio publicado en  la revista Nature demostró que el consumo de endulzantes artificiales induce intolerancia a la glucosa, por alteración en la microbiota intestinal.

Los endulzantes artificiales no calóricos (NAS) se encuentran entre los aditivos alimentarios más utilizados en todo el mundo y son consumidos regularmente por individuos delgados y obesos. El consumo de NAS se considera seguro y beneficioso debido a su bajo contenido calórico, pero los datos científicos  que  avalan su consumo masivo siguen siendo escasos y controvertidos

El reciente estudio,  publicado el 17 de Septiembre del 2014, ha demostrado que el consumo de NAS como la sacarina, sucralosa y aspartame, aumenta el riesgo de intolerancia a la glucosa, debido a alteraciones producidas en la composición y función de la microbiota intestinal.

Las anormalidades metabólicas y las alteraciones en el rol modulador  que cumplen  las bacterias intestinales, fueron demostradas tanto en ratones de laboratorio como en humanos.

El aumento en la población del consumo de NAS coincide con el incremento  dramático de  obesidad y  diabetes. Este hallazgo sugiere que el consumo  masivo de NAS ha contribuido directamente a aumentar estas cifras, por lo que los resultados apuntan a la necesidad de desarrollar nuevas estrategias nutricionales para los distintos grupos.

Los autores de esta investigación sugieren una re evaluación de los efectos sobre la salud, debido  al consumo  masivo y sin supervisión de estas sustancias.

Fuente: Artículo Revista Nature Sept. 2014

Importancia de las Buenas Prácticas de Manufactura

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Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) son los procedimientos necesarios para lograr alimentos inocuos y aptos para el consumo. Son una exigencia sanitaria que permite reducir los riesgos de contaminación de alimentos, enfermedades y pérdidas económicas.

Las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAS), constituyen un problema importante de salud pública y tienen grandes repercusiones económicas en la toda la industria alimentaria.

Las BPM son las herramientas básicas para la elaboración de alimentos inocuos para el consumo humano, y se enfocan principalmente en la higiene y en la manipulación a lo largo de toda la cadena alimentaria.

La Organización Panamericana de la Salud ha definido las BPM, como el método moderno para el control de las enfermedades trasmitidas por alimentos a utilizar por parte de los gobiernos e industrias. Con la incorporación de esta herramienta, las industrias serían las responsables primarias de la inocuidad alimentaria.

A nivel internacional el Codex Alimentarius ha desarrollado las normas y directrices de la BPM con la finalidad de otorgar protección al consumidor. Los distintos gobiernos han adoptado e incorporado las indicaciones y recomendaciones del Codex en su normativa sanitaria respectiva.

En Chile las BPM están definidas en el Reglamento Sanitario de los Alimentos  (D.S. 977/96) y van dirigidas a los establecimientos de producción, elaboración, conservación,  envase y distribución de alimentos, quienes deben cumplir con las BPM, en forma sistematizada y auditable.

Las BPM  consisten en directrices que definen las acciones de manejo y manipulación, con el propósito de asegurar las condiciones favorables para la producción de alimentos inocuos (Norma Ch 2861 of. 2011. Sistema HACCP).

La gestión de calidad e inocuidad de las empresas está basada en las BPM y éstas son el punto de partida para la implementación del sistema de aseguramiento de calidad HACCP.

La fiscalización de las BPM en nuestro, país es realizada por  funcionarios de la Seremi de Salud de cada región, quienes deben velar por el cumplimiento de las disposiciones sanitarias reglamentarias por parte de las empresas de alimentos.

Uno de los problemas más frecuentes en los establecimientos es la venta de alimentos contaminados, como consecuencia de las malas prácticas durante la manipulación y elaboración. lo que puede afectar seriamente la salud de los consumidores.